Olli es un vehículo autónomo y eléctrico que transformará el futuro del transporte: el 90% de sus piezas están elaboradas en impresoras 3D, puede transportar hasta a 12 personas y requiere un 40% menos de energía que los autos comunes para elaborarse. 

Local Motors, creador de Olli, nació en 2007 con la fabricación de vehículos de bajo volumen por medio de micro fábricas; fue hasta 2016 que nació la idea de desarrollar un vehículo autónomo con este mismo método de fabricación, en ese año se lanzó una convocatoria para diseñar un vehículo inteligente y el diseñador industrial Edgar Sarmiento de la Universidad Nacional de Colombia comenzó a imaginar este transporte del futuro. 

Este vehículo cuenta con 30 sensores para su óptimo movimiento y, la información que recaba con estos se procesa y se sube a la plataforma Watson Internet of Things (IoT) for Automotive, desarrollada por IBM.

Aunque Olli es autónomo y es capaz de esquivar obstáculos o responder preguntas de los pasajeros, incluso hacer bromas, siempre será monitoreado por una persona que pueda estar conectada en sintonía con la nube de Olli y los sensores con los que cuenta cada unidad, de esta manera se prevén menos incidentes. 

Actualmente Olli está operando en la base militar Myer-Henderson Hall en Estados Unidos, en la Universidad de Sacramento, en algunas ciudades de Australia y se está planeando lanzar flotas para Georgia, Atlanta y el sur de California.